Cuando un trabajador es despedido, la empresa tiene el deber de abonarle una indemnización por despido, con la excepción de cuando el despido se deba a un incumplimiento grave y culpable del trabajador, que en tal caso, no dará lugar a ninguna indemnización a favor del trabajador.
Entonces, ¿Qué ocurre cuando un trabajador es despedido y la empresa no le paga la indemnización que legalmente le corresponde? En este caso, el trabajador tendrá que impugnar la decisión empresarial o reclamar la indemnización por despido.